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viernes, 8 de junio de 2012

Tú, yo y una mala desición (Oneshot)






Capítulo 1 : Mi regalo




En la oscura calle Hilandera unos gritos resonaron, una puerta se abrió y salió un chico caminado a la luz de la luna que daba poca iluminación por unas nubes que comenzaban a formarse sobre aquella población, que se protegía dentro de sus casas por la lluvia que comenzaría en cualquier momento.
No muy lejos de allí…
Unos pequeños pasos hicieron eco por toda la calle desierta, aun así siguió caminando nerviosa y al mismo tiempo rápidamente. Se detuvo al llegar a unos columpios que conocía a la perfección. La pelirroja se frotaba las manos y miraba alrededor en busca de alguien.
Así se mantuvo unos cuantos minutos más y de pronto se escucho un sonido detrás de ella. Se giro para ver de quien se trataba y suspiro al ver a un chico delgaducho y con el cabello largo negro.
-        ¿Qué tal la escuela? - pregunto este metiendo sus manos dentro de sus pantalones vaqueros rotos
-        ¿me preguntas sobre la escuela? - suspiro la pelirroja desviando su mirada, mientras trataba de ver por la calle por si alguien se acercaba - ¿solo me llamaste para preguntarme sobre la escuela? - repitió la pregunta levanto una ceja tratando de mirar directamente a esos ojos negros del aquel amigo suyo
-        No fue por ese asunto - contesto rápido por miedo a que la pelirroja se marchara dejándolo solo.
Últimamente sentía  que su amistad podría quebrarse en cualquier momento. No podía cometer errores.
-        Te pregunte por la escuela porque pronto serán los timos - argumento el chico tratando de justificar la pregunta. Pero la triste realidad fue que siempre se le olvidaban las palabras cuando estaba enfrente de Lily Evans.
-        Son vacaciones y los timos son dentro de un año - dijo Lily resoplando - ¿Por qué debería preocuparme por los timos ahora? - removió algo en sus bolsas y saco un carta, estirando la mano para que la tomara ese chico con un abrigo negro como la noche - Tómala - siguió con su mano derecha estirada - No sé porque debo escuchar tus palabras cuando ni siquiera sabes el significado de la amistad y la lealtad…
-        ¡Lily, por favor! - rezongó el chico tratando de no molestarse de nuevo con ella. No quería que el nombre de cierta persona saliera de su boca o de la boca de Lily - Entonces, ¿Potter si puede enviarte cartas con versos y poemas? Esta solo fue una carta para que vinieras y platicáramos un rato… - fue demasiado tarde cuando se dio cuenta de su error.
Los ojos de Lily se abrieron demasiado, comenzó a ponerse levemente sonrojada y posteriormente apretó la carta que traía en su mano. Estaba muy molesta.
-        ¿¡como pudiste!? - casi le grito al chico que tenía enfrente - ¡¿Cómo pudiste, Severus!? - repitió de nuevo, pero en esta ocasión lanzo la carta de Snape en su cara - ¿¡Haz intervenido mi correo?! - no era una pregunta, más bien lo sabía de sobra y más cuando Severus paso saliva
Lily le lanzo una mirada de profunda antipatía y coraje contenido.
-        Yo… - trato de contestar, pero no pudo decir nada y menos con la mirada de aquella chica - Lily,  - le llamo cuando la pelirroja se dio la media vuelta y comenzó a marcharse
-        Me voy - afirmo pisando fuerte
-        Eso quiere decir que es cierto sobre las cartas- grito desesperado y frustrado de que Potter siempre tuviera todo
En ese momento Lily se detuvo pero no se giro para verlo. Se quedo dándole la espalda.
La pelirroja respiro algunas veces y se calmo. Trato de justificar a su amigo con ella misma, pero por alguna razón cada vez le costaba más trabajo hacerlo, aun no entendía porque se aferraba a Snape…
-        No revise tu correo, solo fue un comentario que escuche en la Hogwarts- admitió Severus tratando de que Lily no se fuera aun - No quiero que este día termine así - su voz comenzó a sonar un poco ronca. Lo que hizo que la chica se girara a verlo.
Ladeo la cabeza levemente y entrecerró esos ojos verde brillante
-        ¿No revisaste mi correo? - pregunto más tranquila
Snape negó lentamente con la cabeza. Lily comenzó a sentirse incomoda y apenada por el hecho de que ella misma había admitido que era verdad el chisme sobre las cartas.
-        No quiero hablar de… - iba  a mencionar a ese cretino, pero prefirió no hacerlo - Sabes, … - dudo un minuto, pero los ojos de Lily le dieron valor y respiro aire para decir lo siguiente -  hoy es mi cumpleaños
En ese momento solo parpadeó varias veces como tratando de recordar la fecha exacta, pero después de un minuto se dio por vencida que en verdad había olvidado el cumpleaños de Severus y eso era muy extraño para una mente como la suya.
-        ¡Felicidades, Sev! - expreso dándole una sonrisa enorme a ese chico desalineado - Lo siento tanto por enojarme contigo en tu cumpleaños - se disculpo acercándose y lo abrazo sin decir otra palabra
Eso fue más que suficiente para que Severus sintiera que era el mejor cumpleaños de su vida. Porque si recordaba sus otros cumpleaños Lily siempre le regalaba algo, pero nunca se había atrevido a abrazarlo y la razón fue un misterio para él.
El abrazo de felicitaciones se prolongo cuando Severus puso sus manos en la espalda de Lily, y por primera vez también pudo oler y sentir su cabellera pelirroja.
Poco a poco, se separaron y se miraron un momento. Snape podía asegurar que pudo ver un brillo en los ojos de Lily al igual que un pequeño rubor en sus mejillas, lo cual la hacía lucir aun más hermosa de lo que imaginaba.
La pelirroja apretó un poco sus labios.
-        Ya sé que regalarte - comenzó a decir con voz levemente
-        ¿A si? - se impresiono Severus por lo rápido que había pensado en un regalo - No necesitas regal... - estaba hablando cuando sintió un pequeño beso en sus labios.
Solo fue el roce de sus labios por algunos segundos pero eso lo maravillo. Si el ya se había conformado con un abrazo, ahora esto iba mas allá de sus expectativas y sentía que le había lanzado algún hechizo aturdidor directo en la cabeza.
E incluso pensó que podría ser algún truco, sueño o posiblemente una broma. Pero allí estaba Lily con los ojos cerrados solo poniendo sus labios rosas sobre los de Severus.
Algo que ninguno pensó hacer y algo que nunca repitieron.
-        ¡FELIZ CUMPLEAÑOS 14! - grito Lily cuando se marcho corriendo después del breve beso que le había regalado a Snape.
Severus solo se quedo petrificado mirando como corría la pelirroja por la calle y él solo sonrió por primera vez en su cumpleaños.
… Un año después…
-        No… espera, yo no quería - solo quería tratar de arreglar todo, pero él sabía que era demasiado tarde
-        ¿no querías llamarme "sangre sucia"? - negaba Severus energéticamente, pero ella seguía hablando - Pero si llamas así a todos los que son como yo, Severus. ¿Dónde está la diferencia?
No tenia que pensarlo más de dos veces. La diferencia es que sentía algo mas por Lily, pero no podía expresarle ese cariño.
En ese momento paso un alumno de Gryffindor y ambos se quedaron callados un minuto. Pudo ver el enojo y desprecio en aquellos ojos verde esmeralda.
Y supo que era el fin de esa amistad. Ella nunca lo perdonaría y aunque tratara de disculparse, en definitiva Lily no lo escucharía.
Solo suspiro y Lily con una última mirada de desprecio entro por el hueco del retrato.
Allí se quedo de nuevo solo, camino lentamente hacia la sala común de Slytherin y antes de entrar la compañera y una de las amigas de Lily se detuvo a unos cuantos metros.
-        ¿Qué quieres? - le pregunto secamente y con voz fría
-        Si por mi fuera no estaría aquí, pero Lily me pido una favor - esa chica llamada Mary traía pijama y con ella un pequeño paquete - ¿lo quieres o no? - expreso desesperada levantando el paquete.
Snape se quedo pensativo un momento y luego fue hasta donde estaba Mary y de mala gana le arrebato el paquete, la chica solo le dio una mirada de desprecio y se fue por donde había llegado.
Entro a la sala común verde y como típicamente sus compañeros se encontraban riendo a carcajadas por las críticas que hacían de otros.
-        ¿Qué tal te fue con la "sangre sucia"? - le pregunto su compañero Mulciber
Trato de tragar su coraje, ya no tenía porque defender a Lily de otros, ella ya había dejado claro que ya no eran amigos y por lo tanto no debía importarle.
El zancarrón Mulciber esperaba la respuesta de Severus con una sonrisa cómplice que le dedicaba a Avery el cual se encontraba detrás de ellos atento de todo.
-        Ella no es nada mío - respondió fríamente y se separo de Mulciber.
Pudo oír carcajadas a su espalda pero no le importo. Estaban en vacaciones y no le importaba nada.
Llego hasta su habitación donde se encontraba solo. Abrió el paquete y no había otra cosa que no fuera una carta que rezaba así:
"¡Feliz cumpleaños!, No lo olvide, pero ahora creo que en verdad te regale mucho más de lo que tú me diste. Por eso esa caja esta vacía y eso es porqué tu no aportaste nada. Lily "
Aquel chico de cabello negro se quedo contemplando aquella caja vacía. Lily tenía razón él nunca había aportado nada y al final se quedo solo. Al final había perdido a Lily.
Un absoluto nada en su cumpleaños. Un regalo que había perdido, y un adiós que nunca podría superar atreves del tiempo.
Fin

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