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lunes, 18 de mayo de 2015

Verdadero Amor





Capítulo 10: Revelación...


El hombre nació en la barbarie, cuando matar a su semejante era una condición normal de la existencia. Se le otorgo una conciencia. Y ahora ha llegado el día en que la violencia hacia otro ser humano debe volverse tan aborrecible como comer la carne de otro.

Martin Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.



Relato Narrado por Bella…



- Bree, que haces!? Por favor quédate quieta – le decía a mi hermana a la cual estaba pintando, la tenia en esa posición desde hace 2 horas, apenas tiene 10 años, me imagino que se estaba fastidiando – oye!! – no dejaba de moverse, ya estaba por terminar su cuadro, movía sus pies de un lado para el otro.

- Bella, es que estoy muy cansada, ya me dolió mi cuello de estar en esta posición – decía esto con un puchero en su rostro.

- Me falta poco, no te muevas, además tu y yo tenemos un trato, te ayude con tu tarea ahora tu ayúdame con mi cuadro – me pare para enderezar su cabeza, por su inquietud ahora estaba en otra posición – si te sigues moviendo tendré que iniciar de nuevo.

- Bella quiero ir al baño, ya me has tenido aquí por 5 horas!!.

- Mentirosa, ya falta poco, te lo prometo –le decía mientras me sentaba de nuevo a pintar, cuando en eso suena el teléfono, su rostro se ilumino ya que vio una oportunidad de escapar.

- No quiero que te muevas, enseguida regreso – sabia que no lo haría pero no estaba de más. Corrí hacia la sala a contestar el teléfono – si diga!? – ya era un poco tarde, quien podría ser!?

- Hola mama – lo debí de haber sabido, era la única que podría llamar tan noche, aun no regresaba de su trabajo, ya estábamos en diciembre, todos estaban con sus compras y mi madre no podía dejar pasar esta oportunidad, necesitábamos el dinero, después, pues después de que mi padre había muerto – que sucede?¡ te encuentras bien?¡.

- Si claro hija, estoy bien, solo que, no estas muy ocupada?! – mucho ruido se escuchaba del otro lado de la bocina, debía de haber mucha gente en el negocio.

- No mama, estaba pintando a Bree pero se me volvió a escapar, será difícil volver a ponerla en posición, que necesitas!?.

- Es que, en la casa deje unas cosas que necesito, vendrán por ellas esta noche y necesito que me las traigas, podrías!?.

- Claro mama, dime donde están y salgo para aya.

- Están en mi cuarto, en la maleta negra, pero Bella ven con cuidado que ya esta oscuro y no quiero que te suceda nada malo esta entendido!? Toma un taxi si lo crees necesario.

- Descuida mama, no me pasara nada, enseguida salgo para aya OK?¡ - dije esto y colgué, rápidamente subí a su cuarto para buscar la maleta negra, estaba sobre su cama, busque a Bree, antes de irme la tenia que dejar acostada en su cama, mañana tendría que ir a la escuela.

- Bree, tengo que salir, podrías venir!? – me encontraba en su cuarto, ella llego corriendo con una cara de traviesa, alguna travesura debió de haber hecho.

- Ven, ya acuéstate, tengo que ir con mama a dejarle unas cosas y no puedo llevarte conmigo ya es muy tarde, no vayas a abrirle a nadie, no tardo esta bien?¡ - le dije mientras la arropaba y le daba un beso en la frente, le di su osito preferido y cerro sus ojitos, estaba de verdad cansada, salí de su cuarto sin hacer mucho ruido, me puse mi abrigo, tome la maleta y salí de la casa, la noche de verdad que estaba muy hermosa y lo maravilloso del lugar donde vivía era que el cielo se podía ver en todo su esplendor, las estrellas, la luna, el aroma a tierra mojada, camine un poco hasta que encontré un taxi, le di la dirección, no tarde mas de 5 minutos en llegar, no había mucho trafico, pero si mucha gente en la calle.

Camine un poco para llegar al local de mi mama, la vi que estaba discutiendo con una clienta, algún  precio no le parecía supongo yo, me acerque a mi madre que ya se veía un poco cansada.

- Hay que bueno que llegas hija- me decía con una gran sonrisa en su rostro, de verdad que admiraba todo el trabajo que tenia que hacer para poder sacarnos adelante.

- Vendiste mucho hoy!? – le dije mientras le daba la maleta que había traído.

- Muchas gracias hija, perdóname por haberte hecho venir hasta acá, de verdad que estos días he estado muy despistada – y creo que sabia la razón, en estos días seria el aniversario luctuoso de mi padre, pero no quería verla triste.

- Ya comiste verdad?¡ - debí de haberle traído algo de comer, siempre comía comida instantánea y eso a mi no me parecía.

- Si Bella ya comí no te preocupes, estate tranquila – me decía mientras me acomodaba mi abrigo, siempre lo hacia desde que era pequeña.

- Esta bien, pero mírate, ponte tu suéter, hace mucho frío, no vez que ya es invierno?¡.

- Esta bien, esta bien, enseguida me lo pongo, pero anda, regresa a la casa, que no me gusta dejar a Bree mucho tiempo sola.

- OK, OK ya voy, adiós no vayas a llegar muy tarde a casa esta bien?¡ - ella solo asintió y me dio un corto abrazo, no quería tomar taxi nuevamente, quería disfrutar de esta hermosa noche, así es que decidí irme caminando, veía a las personas felices, riendo, comprando.

Tome un atajo hacia mi casa, ese atajo contemplaba un callejón, no transitaba mucha gente por ahí, pero había pasado miles de veces por el mismo lugar, camine y vi a lo lejos un hombre que se tambaleaba, a lo mejor estaba borracho, decidí pegarme hacia la pared para no toparme con el, pero el me tomo del brazo:

- Ven mujerzuela te invito una copa!? – definitivamente estaba borracho, su aroma me lo decía.

-  Suélteme, déjeme en paz, o tendré que gritar – le decía mientras intentaba safarme de su brazo, - que le sucede?? – le decía con desesperación, pensaba ahora que tenia que haber tomado un taxi.

- Ven acá, yo se lo que a las mujeres como tu les gusta, vamos a tomar una copa, no te hagas la difícil – me decía mientras me intentaba jalar.

- Bella!! – me habría golpeado en la cabeza a caso!? Escuchaba su voz, pero que estaría haciendo el aquí?.

- Jacob – dije su nombre en un susurro, no se porque pero ya no sentía miedo, simplemente quería que el hombre que me tenia sujetada me soltara, Jacob miro a aquel hombre con desprecio

- Acaso lo conoces!? Quien es¡? – me decía mientras aun miraba fijamente a aquel hombre?!

- N..noo, no lo coo...conozco – dije tartamudeando – yo iba para mi casa.

- Suéltela y déjela ir! – dijo un tanto alterado.

- Que?¡ Dándome ordenes tu a mi!? Mocoso!? – le decía mientras lo encaraba, a mi me soltó por suerte – No te metas en los asuntos de los mayores, mejor vete con tu mami que te ha de estar esperando – se volteo y nuevamente me tomo del brazo e intento jalarme nuevamente, cuando de repente sentí que ahora me sujetaba la mano de Jake y ahora el es quien me jalaba, no opuse resistencia, lo único que quería era salir de ahí.

- Vámonos – me dijo mientras nos alejábamos de aquel extraño, su voz delataba que se encontraba enojado y también un poco asustado.

- Gracias – fue lo único que pude decirle, me sentía tan aliviada de que estuviera aquí conmigo, pero aquel hombre no se quedo conforme.

- Quien les dijo que podían irse!? – oí que el hombre decía a nuestras espaldas, cuando de repente alejo de mi a Jacob y le dio un golpe en la cara, lo tiro al suelo y empezó a patearlo.

- Que le pasa!? – este hombre se estaba volviendo loco, tenia que ayudar a Jake de algún modo, pero antes de que pensara en algo, me tomo de la mano y nuevamente me jalaba, sostuve su mano y lo mordí, le encaje mis dientes tan fuerte como pude.

- Pero que haces mujerzuela estúpida, me las pagaras! – y comenzó a estrangularme, no podía zafarme de sus brazos, aunque estaba ebrio tenia mucha fuerza. Cuando Jake se levanto del suelo y ahora era el quien lo golpeaba, me quede tan sorprendida nunca lo había visto tan enojado, el hombre logro atraparlo nuevamente, así que tome un palo que estaba tirado en el suelo y comencé a golpear al hombre para que lo soltara.  Pero mientras intentábamos defendernos, llegaron unos policías, separaron a Jake de aquel hombre y ambos los esposaron,  después nos metieron a todos a una patrulla.

Ambos estaban muy golpeados y yo traía un fuerte dolor en el cuello, aquel sujeto me lastimo con sus grandes manazas. Llegamos a la comisaría y nos sentaron, nos dijeron que esperáramos mientras le quitaban las esposas y sentaban a aquel hombre frente al que me imagino era el comisario y empezó a interrogarlo.

- Me puede decir porque estaba golpeando a estos dos jóvenes?¡ - le pregunto al hombre, pude ver que el también estaba muy golpeado.

- Esa mujerzuela se acerco a mi y me pidió que le invitara un trago, y yo dije, porque no!? La tome de la mano y de repente llega ese mocoso y empezó a golpearme, no corrijo los dos empezaron a golpearme, lo único que hice fue defenderme – no podía creer que aquel hombre estuviera mintiendo, si el era el que me había agarrado contra mi voluntad, pero ya me tocaría a mi el turno de hablar. Voltee a mirar a Jacob, tenia sangre en su rostro, se veía sereno.

- Me parece señor que usted ha bebido demasiado, y no me esta diciendo la verdad – le decía el comisario pero yo ya no los observaba a ellos sino a Jake.

- Acaso sabe usted lo que yo bebí?¡ no sabe nada, absolutamente nada – seguía diciendo el hombre tratando de defenderse, tome un poco de papel que traía en mi bolsillo y se lo di para que se limpiara, y le indique con mi mano en mi rostro donde debía de limpiarse, el lo tomo y se lo paso por la cara, pero no donde estaba manchado de sangre.

- Dame eso – le dije y el dejo el papel sobre mi mano para que yo lo limpiase, debí de haber presionado muy fuerte porque se quejo, el estaba mucho peor que aquel hombre, respecto a eso tenia una duda – oye, si no sabes pelear porque me defendiste!? – quería saberlo, el me miro por un instante y bajo su mirada, sabia que no me diría nada, le extendí nuevamente el pañuelo para que siguiera limpiándose, ahora que iba a pasar, mi hermana estaba sola en casa y de seguro mi madre se enojaría mucho conmigo si se entera que no tome otro taxi de regreso a casa.

- Deberías de llamar a tus padres – le dije – creo que han de estar preocupados por no saber donde estas – pero el no me contesto, no note cuando el comisario termino de interrogar al hombre ebrio, y ahora estaba sentado frente nosotros.

- Comisario, nosotros no tuvimos la culpa se lo juro, ese hombre se me acerco y me ataco, Jake se acerco solo para defenderme.

- Ya no digas mas, les creo, porque no llamas a tu padre – mi padre, mi padre había muerto, el no tenia idea de cuanto quería que el estuviera conmigo, no le respondí.

- Anda, llámalo para que venga por ti – volvía a decirme.

- Señor, yo no tengo padre, y mi madre no puede venir porque esta trabajando – le dije con un nudo en la garganta.

- mmm..... Esta bien, y tú!? – ahora se dirigía  a Jake, yo también tenia curiosidad de saber, pero el no respondía y el comisario empezó a enojarse – que? acaso no escuchas!? Porque no llamas a tus padres?, no sabes hablar o que pasa contigo? - el comisario se estaba desesperando al ver que no le respondía.

- Yo tampoco tengo padre – dijo en un tono cortante, el comisario nos vio a ambos por un largo tiempo y decidió que podíamos irnos. Salimos de la comisaría sin decir nada, tenia muchas cosas en la cabeza, y supongo que el también. Vi una farmacia y decidí entrar a comprar algunas cosas para poder curarlo, después de todo se lo debía. El me esperaba sentado en una pequeña banquita cerca de un parque, no decía nada, estaba muy pensativo, le limpie las heridas.

- Listo, creo que no te quedara ninguna cicatriz – le dije cuando ya había terminado de limpiarlo guarde todo lo que había comprado en una bolsita.

- No importa – fue lo único que dijo, no sabia que era lo que le pasaba.

- No sabía que tu padre también había muerto, no sabes cuanto lo siento – tenia que decírselo, de verdad que lo sentía – mi padre murió de una enfermedad – era difícil decirlo – como murió el tuyo!? – se quedo cayado por un largo tiempo, al parecer ese tema también le dolía mucho a el, me preguntaba porque?

- Te gusta Edward!? – su pregunta me saco de mis pensamientos, como podía seguir pensando eso.

- ¡ QUE? -  no podía creer que aun siguiera con lo mismo, tenia que dejárselo muy claro – escucha, Edward y yo somos como hermanos, nos conocemos desde niños, su padre y el mío eran amigos también – el se me quedo viendo insistentemente hasta que me pregunto?

- Tu padre y el suyo eran amigos? – no sabia a que se debía su interés.

- Así es, se conocieron en la escuela, los dos se graduaron en nuestro colegio, lo sabias!? – su cara cambio de aspecto y se levanto.

- No no lo sabia, pero ya es tarde, así es que vámonos – muchas dudas quedaban en mi cabeza acerca de el.

- Oye, dime la verdad, porque viniste a Forks!? Te corrieron del lugar en donde vivías verdad!? – el me miro con una pequeña sonrisa en su rostro, pero no me contestaba – entonces a que viniste!? – no es que no lo quisiera aquí estaba mas que feliz por haberlo conocido, pero había muchas incógnitas a su alrededor.

- Vine porque estoy buscando a alguien – me dijo en un tono triste?!, mi curiosidad era mucha.

- A quien!? – quería saber lo mas que se pudiera de el.

- No te lo puedo decir aun – el era una persona muy seria pero me estaba empezando a tener confianza y eso me gustaba.

- De acuerdo, esta bien – pero que tonta había sido no le había dado las gracias – oye Jake, lo de esta noche – dije sonrojándome, pero antes de que pudiera decir algo mas me interrumpió.

- No, no hace falta que me lo agradezcas, lo hubiera hecho por cualquier persona, ya es tarde y tengo que irme – y se alejo de mi dejándome ahí parada.

- Oye Jacob – volteo a mirarme y le avente lo que había comprado para el – vas a necesitar la pomada que te compre, pontela 3 veces al día – sonrió yo me di media vuelta para irme. Ahora si tome un taxi y por fin llegue a mi casa, mi madre aun no llegaba, verifique que todo estuviera en orden, subí al cuarto de Bree y la encontré aun dormida, la arrope, le di otro besito de buenas noches y me fui a mi cuarto, me quite la ropa y me fui a dar una ducha, de verdad que la necesitaba.

Cuando me estaba vistiendo pude ver que si me quedo una marca en el cuello, de cuando aquel hombre intento estrangularme, tenia que cubrirla, no quería que nadie se preocupara de más, mañana me encargaría de eso, me metí en la cama recapitulando todos los acontecimientos que sucedieron esta noche, a caso en mi destino estaba trazado que me encontrara con el!?, caí profundamente dormida.





RELATO NARRADO POR JACOB…



“Vuelvo una vez más a enredarme en la confusión, pienso en ti más de lo normal, aún sabiendo que puedo quebrantar” Anónimo.



Había sido un día muy bueno, porque pude compartir mas momentos con aquel ángel, pero ¡Vamos Jake, no puedes enamorarte, viniste aquí por respuestas, solo por eso, cuando ya las tengas tendrás que irte, volver a tu vida de siempre! Pero acaso eso era posible? Decidí irme caminando hacia la casa, tenía muchas cosas que pensar, me estaba distrayendo de mi objetivo principal, averiguar quien y que había pasado con mi padre, a pesar de que era una ciudad pequeña tenia unos paisajes hermosos, e desvié un poco del camino y encontré un bello lago, en sus orillas había un poco de hielo, ya pronto seria invierno, mi época favorita del año. Me quede ahí contemplando la vista por mas de una hora, tenia que irme, supongo que Emmet estaría preocupado por mi.  Llegue y el me estaba esperando en la entrada:

- Jake, me tenias preocupado, donde te habías metido!? – se encontraba con los brazos cruzados a la altura del pecho – si te pasa algo sabes que tu mama me mata verdad!?.

- Tranquilo Emm, solo me desvié un poco del camino, encontré un bello lugar y me quede como tonto contemplándolo, tengo muchas cosas en mi cabeza, mucho que pensar.

- Si lo se, y no sabes lo que daría para darte las respuestas que tanto buscas, pero ni el investigador privado pudo dar con tu padre, espero que tu si lo hagas hermano.

- Gracias Emmet, de verdad que te lo agradezco, se que para ti tampoco es fácil, después de todo lo que paso, pero espero que mi compañía te sirva de algo – no habíamos hablado mucho del tema de Caroline, sabia que aun le dolía su partida, el se encogió de brazos y solo asintió – que te parece si esta noche salimos a cenar algo?¡ - quería animarlo, por lo visto desde que habíamos llegado no había salido de la casa, solo para correr - hay que ver que atracciones nocturnas tiene este lugar no te parece?! – se dibujo una sonrisa en su rostro.

- Gracias hermano, claro que vamos, pero primero tienes que acabar con todos tus deberes, ya que aunque tienes un coeficiente intelectual muy alto, que heredamos todos los de la familia por cierto – reí ante su comentario – tienes que ser un alumno cumplido, así es que sube a tu cuarto y haz lo que tengas que hacer, en cuanto hayas terminado nos vamos te parece!?

- Esta bien, pero no te me vayas a echar para atrás estamos!? – le di un pequeño puñetazo en el hombro, no parecíamos primos, el estaba mucho mas grande que yo, asintió con su cabeza. Me fui a mi cuarto, empecé a hacer la tarea que nos habían dejado en el colegio, no era muy complicada.

Cuando termine me fui al baño, quería darme una ducha antes de salir, el agua caliente de verdad que me relajaba, cuando termine salí envuelto en la toalla y me vestí cómodamente, abrigado porque se sentía el frío. Baje las escaleras y Emmet estaba leyendo un libro, “P.D. te amo” aunque a simple vista mi primo apantallaba que era un chico rudo de verdad que era un chavo noble y sencillo, lastima que había perdido el amor, parecía que estaba a punto de llorar,  sabia con que personaje se identificaba con “Holly”, tenia que hacer algo, le avente el cojín que estaba mas cercano a mi, con su mano lo detuvo, tenia reflejos de gato.

- Por fin! Ya me iba a quedar dormido – me decía mientras dejaba el libro sobre la sala – pensé que no bajarías, deja subo rápido por mi chamarra y enseguida nos vamos esta bien!?- solo asentí. Bajo rápidamente la escalera:

- Y bien Jake! Nos vamos en coche o quieres irte caminando!? – me decía cuando estábamos parados en la puerta de la casa.

- Mmm... Que te parece si nos vamos caminando y sirve que platicamos un rato?¡ - el asintió y salimos de la casa. Todo el trayecto estuvimos recordando vacaciones pasadas, como nos divertíamos cuando salíamos juntos y de las pocas ocasiones que mi madre nos acompañaba, sus padres habían muerto desde que el era pequeño y el quedo a cargo de mi madre, por eso lo consideraba como un hermano para mi. Llegamos a un pequeño restauran en el centro de la pequeña cuidad, no era muy grande pero era acogedor, pedí algo sencillo y comimos muy a gusto, pero para la gran suerte de Emmet y la mía también en el restauran había puras parejas de enamorados, sabia que no había hablado con nadie sobre el tema, y yo sabia que hablar le serviría para desahogarse:

- La extrañas verdad?¡ - pfff que pregunta tan estúpida, claro que la extraña.

- Si hermano, como no tienes una idea, a veces me arrepiento de haberla dejado ir sola, yo debí de haberla acompañado – recordaba muy bien ese día…



***** FLASH BACK ****

Estábamos en la cena de navidad de la compañía de mi madre y nos había permitido invitar a quien nosotros quisiéramos, el había invitado a dos de nuestros  amigos y por supuesto a Caroline, chavos muy sanos por cierto, no tomaron ni una gota de alcohol, reían y bailaban sin parar. Emmet se veía realmente feliz, y mas enamorado que nunca, esa noche le había pedido matrimonio a Caroline y ella acepto de inmediato, ambos ya estaban trabajando y tenían un futuro brillante por delante hasta que:

- Emmet anda vamos – le decía Jared – Caroline ya dijo que si, solo faltas tu, no la quieres dejar sola o si!? – se irían de viaje a la playa, a pasar unos días.

- Anda amor, hemos trabajado mucho estos días, nos merecemos un descanso no lo crees!? – le decía dándole un beso en los labios.

- Si lo se amor, pero tengo que terminar aquí, mi tía me necesita, sabes que estoy a cargo y no puedo irme y dejar las cosas así, pero prometo que mañana te alcanzo si?.

- Esta bien amor,  pero no quiero que tardes, te estaré esperando – le decía Caroline, se daban un fuerte abrazo.

- Vamos Emmet, no te preocupes yo me hago cargo, no ha de ser tan complicado, además has trabajado como loco estas semanas, ve, diviértete – intentaba convencer a Emmet de que se desestresara.

- No Jake como crees que te voy a hacer eso!?, tu tienes otras cosas que hacer – ahora se dirigía a Jared – cuídala mucho, ella es toda mi vida.

- Claro, si es como mi hermanita pequeña, bueno los dejamos para que se despidan – Caro te esperamos en el auto – se despidieron de mi y se encaminaron hacia el auto Emmet y Caroline dijeron unas cuantas palabras y se dieron un pequeño beso, Emmet la acompaño al auto y les dio unas cuantas recomendaciones, cuando se fueron se acerco a mi.

- Emmet de verdad, te hubieras ido con ellos, no debes de trabajar tanto.

- Si lo se hermano, pero quiero esforzarme ahorita lo mas que pueda para ofrecerle a Caro la vida de reina que ella se merece, lo es todo para mi – entramos para seguir despidiendo a los invitados, cuando de repente recibió la llamada que le cambio la vida – No, usted debe de estar bromeando… es una broma de muy mal gusto señor – se veía desesperado y me acerque a el para ver que era lo que estaba pasando, pero se cayo de la impresión, tome el teléfono y conteste:

- Quien es!? Que es lo que quiere? – Emmet aun estaba en el suelo y no respondía.

- Soy el jefe de la policía, esto no es nada fácil de decir – hizo una breve pausa - vera hubo un accidente en la carretera 36 y encontramos su número entre las pertenencias de una de las victimas, y lamento decirle que todos los ocupantes del automóvil han fallecido – no esto no podía estar pasando – necesito que venga cuanto pueda hacia acá para reconocer los cuerpos y los tramites pertinentes – termine la platica con el, y volví a mirar a Emmet, mi madre se encontraba a su lado consolándolo y yo me preguntaba… ¿Por qué la vida tenia que ser así!?



***** FIN DEL FLASH BACK *****



- Vamos hermano no digas eso, no se que hubiera sido de mi si te hubiera perdido en ese accidente – y así era, el era un gran apoyo para mi – también perdí a dos grandes amigos, y ambos perdimos a Caroline, sabes que también la quería demasiado.

- Si lo se hermano y no sabes cuanto te agradezco el apoyo que me diste en esos momentos, el momento en el que se derrumbo mi vida, sin ti y sin mi tía no hubiera podido salir adelante – permanecimos en silencio por un largo rato, contemplando todo y a la vez nada. Ya era tarde y el pequeño restauran ya iba a cerrar, pagamos la cuenta y nos dirigimos a la salida.

- Te importa si me voy solo?¡ - me decía Emmet mientras se acomodaba su chamarra – tengo muchas cosas en que pensar, y además quiero estar un momento solo, no te enojas verdad!?.

- Claro que no hermano, yo te comprendo, nos vemos en la casa – le di un fuerte abrazo y nos separamos, cada quien tomo su camino, me dolía ver a Emmet así, era una gran persona y se merecía encontrar de nuevo el amor.

Había mucha gente en la calle, todos se veían realmente felices, de un lado para el otro, muchas parejas de enamorados, muchas. Caminaba por una calle cuando se escucharon unos gritos, me acerque para ver que estaba pasando:

-  Suélteme, déjeme en paz, o tendré que gritar – decía la mujer, se escuchaba desesperada - que le sucede??

- Ven acá, yo se lo que a las mujeres como tú les gusta, vamos a tomar una copa, no te hagas la difícil – decía aquel hombre, por su voz pude notar que venia en un estado poco conveniente, el estaba de espaldas y jalaba a la joven, pero cuando vi de quien se trataba:

- Bella!! – no sabia que estaba haciendo aquí y con este hombre y a tan altas horas de la noche.

- Jacob – dijo mi nombre con un leve susurro, mire a aquel hombre con desprecio, porque le estaba haciendo daño a Bella!?.

- Acaso lo conoces!? Quien es¡? – le dije, mirando retadoramente a aquel hombre.

- N..noo, no lo coo...conozco – dijo tartamudeando, pude notar que estaba asustada – yo iba para mi casa.

- Suéltela y déjela ir! – dije muy enojado, no quería que le pasara algo malo a mi ángel.

- Que?¡ Dándome ordenes tu a mi!? Mocoso!? – me decía parándose frente a mi, soltó a Bella, no se porque no se iba corriendo de aquí  – No te metas en los asuntos de los mayores, mejor vete con tu mami que te ha de estar esperando – volvió a mirar a Bella y la tomo otra vez del brazo, la jalo nuevamente, tenia que hacer algo, quite sus asquerosos brazos de encima de ella y ahora era yo quien la jalaba, quería sacarla lo mas pronto de aquí.

- Vámonos – sino nos íbamos enseguida no sabia de lo que iba a ser capaz de hacer.

- Gracias – pude notar una nota de alivio en sus palabras, pero aquel hombre no estaba conforme.

- Quien les dijo que podían irse!? – nos decía a nosotros, pero antes de que pudiera reaccionar me dio un duro golpe en la cara que me movió todo el piso, me tiro y me dejo aturdido, y para colmo empezó a patearme, sabia que tenia que recuperarme, no podía dejar a Bella ahí, con ese hombre.

- Que le pasa!? – escuche a Bella decirle a aquel hombre, solo escuchaba que intentaba defenderse.

- Pero que haces mujerzuela estúpida, me las pagaras! – como se atrevía a llamarla mujerzuela, eso de verdad que me hacia enojar aun más, cuando me levante pude ver que la estaba estrangulando, eso me hizo enfurecer aun mas, se lo quite de encima y lo golpee tan fuerte como pude, como se atrevía a tratar a una dama así, y mas a mi Bella. Peleamos por un rato y mi Bella en un intento de ayudarme golpeaba al hombre con un palo que se encontró quien sabe donde, intentaba soltarme de el, pero antes de que otra cosa pasara llegaron unos policías y nos esposaron, violentamente nos subieron a una patrulla, espero que no hayan tenido el mismo trato con mi Bella, porque sino yo mismo me encargaría de que nunca mas volvieran a trabajar. Llegamos a la comisaría, empezaron a interrogar a aquel salvaje:

- Me puede decir porque estaba golpeando a estos dos jóvenes?¡ - que pregunta tan tonta, ese maldito estaba ebrio acaso no lo veía!? Tranquilo Jacob! Tranquilo… intentaba tranquilizarme.

- Esa mujerzuela se acerco a mi y me pidió que le invitara un trago, y yo dije, porque no!? La tome de la mano y de repente llega ese mocoso y empezó a golpearme, no corrijo los dos empezaron a golpearme, lo único que hice fue defenderme – no ganas nada con enojarte Jacob, espero que estos oficiales hagan de verdad su trabajo.

- Me parece señor que usted ha bebido demasiado, y no me esta diciendo la verdad – veía hacia el frente pero no ponía atención, solo podía notar que aquel ángel me miraba.

- Acaso sabe usted lo que yo bebí?¡ no sabe nada, absolutamente nada – mi hermosa Bella me dio un pedazo de papel, seguramente estaba hecho un desastre, no me había percatado del dolor que estos me provocaban hasta ese momento. Me señalo en su rostro donde debía de limpiarme, pero al parecer ahí no estaba el problema.

- Dame eso – me dijo con voz autoritaria, no me podía negar ante sus palabras, deje el papel sobre su mano, pero me presiono muy fuerte, sentía ahora mas que nunca los golpes que aquel salvaje me había hecho, pero el no se fue tan limpio que digamos – oye, si no sabes pelear porque me defendiste!? – su pregunta me tomo por sorpresa, no sabia que responderle, a decir verdad nunca me había peleado, pero hubiera hecho esto y hasta mas por ella, me dio el pañuelo nuevamente para que me siguiera limpiando.

- Deberías de llamar a tus padres creo que han de estar preocupados por no saber donde estas – si supiera el porque había venido a Forks, pero el comisario ya se encontraba frente a nosotros y mi pequeño ángel comenzó a hablar.

- Comisario, nosotros no tuvimos la culpa se lo juro, ese hombre se me acerco y me ataco, Jake se acerco solo para defenderme – decía cada palabra desesperadamente.

- Ya no digas mas, les creo, porque no llamas a tu padre – mi ángel no respondía algo estaba mal con su padre!?

- Anda, llámalo para que venga por ti – insistió de nuevo.

- Señor, yo no tengo padre, y mi madre no puede venir porque esta trabajando –pude notar un hilo de tristeza en su voz, que era lo que había sucedido.

- Mmm..... Esta bien, y tú!? – ahora se dirigía a mi, aun nadie sabia porque había venido aquí, seria mejor no dar explicaciones – que? acaso no escuchas!?- decía el comisario enojado - Porque no llamas a tus padres?, no sabes hablar o que pasa contigo?

- Yo tampoco tengo padre – esa era mi realidad, no puedo decir que lo necesite a lo largo de mi vida, porque mi madre me dio todo lo que yo necesitaba, pero una parte de mi, necesitaba conocer al hombre que me dio la vida. El comisario dio unas cuantas órdenes y nos dejo ir, caminamos por la calle, ambos sin decir ni una sola palabra hasta que nos acercamos a una farmacia y entro corriendo, me quede esperándola, a lo mejor tenia que comprar algo para llevar a su casa. Me senté en una banca que se encontraba en el parque cerca de la farmacia, de verdad que me sentía adolorido, aquel hombre si me dio unos buenos golpes. Llego y se sentó a mi lado saco lo que había comprado, algodón y un poco de alcohol y comenzó a limpiarme las heridas, algunas veces me quejaba ya que me apretaba más de lo necesario.

- Listo, creo que no te quedara ninguna cicatriz – me dijo mientras guardaba el algodón y el alcohol en una pequeña bolsa.

- No importa – y de verdad que no me importaba, lo volvería hacer con tal de que ella estuviera a salvo siempre.

- No sabía que tu padre también había muerto, no sabes cuanto lo siento, mi padre murió de una enfermedad  como murió el tuyo!? – vaya, esa pregunta si que no me la esperaba, quería contarle el porque había venido, todo lo que me pasaba, quería decirle lo que sentía, pero ella sentiría lo mismo por mi!?

- Te gusta Edward!? – quería saberlo, necesitaba saberlo, que tal si su corazón ya tenia dueño y no tenia ninguna oportunidad con ella!? No quería meterme en su relación si es que había una.

- ¡ QUE? -  veo que mi pregunta la tomo por sorpresa – escucha – me decía mirándome fijamente a los ojos - Edward y yo somos como hermanos, nos conocemos desde niños, su padre y el mío eran amigos también – su… Carlise y su padre amigos!? No, tenia que ser un error.

- Tu padre y el suyo eran amigos? – fue lo único que podía preguntarle

- Así es, se conocieron en la escuela, los dos se graduaron en nuestro colegio, lo sabias!? – entonces, su… su padre conoció a mi… a mi madre… NO, TIENE QUE SER UN ERROR, tenia que saber la verdad, existía esa posibilidad!? No, tenia que irme de aquí!, me levante dispuesto para irme.

- No no lo sabia, pero ya es tarde, así es que vámonos – no podía decirle nada, no quería decirle nada.

- Oye, dime la verdad, porque viniste a Forks!? Te corrieron del lugar en donde vivías verdad!? – reí ante su comentario, mi ángel tan curioso – entonces a que viniste!?

- Vine porque estoy buscando a alguien – una parte de mi se arrepentía de la decisión que había tomado, pero ya estaba aquí, ya no había marcha atrás, tenia que saber toda la verdad.

- A quien!? – ella mostraba interés en… en mi?¡

- No te lo puedo decir aun – albergaba la esperanza de que algún día pudiera contarle toda la verdad

- De acuerdo, está bien – me decía con una gran sonrisa en el rostro – oye Jake, lo de esta noche – se sonrojaba, se veía tan bella así, pero no, no, ahora que me había dicho que entre el y Edward no pasaba nada no quería hacerme ilusiones con ella, y no quería que ella también se hiciera ilusiones conmigo.

- No, no hace falta que me lo agradezcas, lo hubiera hecho por cualquier persona, ya es tarde y tengo que irme – me dolía ser así con ella, pero primero tenia que saber la verdad, comencé a caminar pero…

- Oye Jacob – voltee para mirarla, y me aventó otra pequeña bolsita que sacaba de su abrigo – vas a necesitar la pomada que te compre, pontela 3 veces al día – no había duda, era fenomenal, y podía sentir que ella también sentía algo por mi, me quede ahí parado mientras ella se daba la media vuelta y se iba. Tome un taxi hacia la casa, la verdad no me sentía muy bien que digamos, con el paso del tiempo el dolor de los golpes se hacia mas notable. Llegue a la casa, antes de bajar pague al taxista y entre a la casa. Emmet ya había llegado a la casa, estaba sentado en la sala cuando entre, seguía leyendo su libro y volteo a mirarme, el rápidamente se paro, entonces si me veía peor de lo que pensaba.

- Jake, pero donde te metiste!? – me decía mientras me tocaba los golpes que tenia en la cara.

- Auch! Una larga historia Emmet, pero créeme que lo volvería a hacer, una y mil veces – y eso era verdad, poco a poco me fui acercando a la sala, y me senté.

- Ja! De seguro es por una chica verdad!? – se sentó a un lado mío – tenemos que retomar las clases,  tu mama me mataría si te viera así.

- Si lo se, pero eso ya será mañana, hoy lo único que quiero es descansar.


- Esta bien, ven te ayudo – me ayudo a levantarme y a llegar a mi cuarto, me dejo sentado en mi cama y cerro la puerta, empecé a quitarme poco a poco la ropa, quería darme una ducha, me mire el abdomen y pude darme cuenta que ya se me estaban haciendo unos moretones en las costillas de las patadas que me dio aquel sin vergüenza, me metí a la regadera y tome una ducha con agua caliente, ayudaba a relajar mi cuerpo. Salí y me puse solo un pants, tome  unos analgésicos para calmar el dolor, me metí en mi cama, esta incertidumbre mas que nunca me estaba volviendo loco, había tomado decisiones correctas!? El destino me había mandado a este lugar por alguna razón…

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